Fecha estelar...

He comenzado este blog gracias a la sugerencia de un amigo, con ello pretendo dos cosas: compartir mis experiencias y pensamientos con los que más quiero y comenzar un diario donde escriba aquellas pequeñas cosas e ideas que en el monto total del tiempo de pierden. Sé que lo váis a hacer, pero quiero dejar muy claro que no dejan de ser mis sentimientos por escrito, y no quisiera ningún comentario desagradable.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Y la vida sonríe...

Buffff¡¡¡ cómo plasmar en palabras lo vivido este fin de semana. Lo intentaré...

Después de casi siete meses creo que ya está bien darse una licencia y así lo he hecho. El día 27 cumple años Inma y como no podíamos estar juntos ni ese día ni el fin de semana siguiente, preparé una sorpresilla (y es que me encantan esas cosas de maquinar para los demás). Reservé el fin de semana en un pueblecito que se llama Las Galeras en Samaná, auténtico paraíso terrenal que las palabras y las fotos no hacen justicia...
Lo cierto es que la sorpresa fue para los dos, porque desde que llegamos el entorno nos fascinó, incluso el trayecto en guagua pública de la última media hora fue super chulo, la cotidianidad de la gente con nosotros, incluso la nuestra misma con ellos, que hubo hasta quien se sorprendió de lo que nos hemos "aplatanao" como dicen aquí al ambiente, la gente, las formas de conducir... La llegada al hotel fue acojonante, un agradable recibimiento entre cabañitas de cana, un jardín lleno de flores, una piscina y un mini bar al frente. Tan solo cuatro habitaciones componían el hotel y solo había 3 ocupadas. Pero es que la habitación era una pasada, cama de 2x2 con el mosquitero rodeándola, decoración con un montón de gusto, techo de palmas y cana, super limpio... Podías ir descalzo desde la taza del water hasta la playa...

(Llegados a este punto creo que se me nota demasiado que me estoy saltando algunas cosas, pero prefiero de momento guardarme ciertas intimidades)

Con respecto a las playas, sé que suena muy utópico, pero lo que describa es poco. Fina arena blanca y blanda, donde no veías apenas construcciones, tan solo algún intento de restaurante a un lado, aguas cristalinas y en la profundidad turquesas y distintas tonalidades de azul, palmeras cayendo de costado hacia el agua facilitando la sombra e Inma que es una persona encantadora que ha entrado en mi vida, a mi lado...

Las cenas fueron fenomenales, una relación calidad - precio estupenda, o quizá es que tuvimos un golpe de suerte todo el fin de semana. El sábado fuímos a un restaurante (que prácticamente era la casa de alguien) recomendados por la dueña del hotel. Nos recogieron en 4x4 y un holandés fumao nos subió a lo alto de una loma, donde al llegar al final de la casita, nos encontramos con un mirador incrustado en el acantilado de la misma. Puesta de sol sorprendente, comida sabrosísima, atención fantástica y una sazón de sentimientos... por qué no decirlo coño¡¡¡ de amor. Todo ha convertido estos días en un fin de semana tan perfecto que casi da miedo.

La vida me sonríe, me da una oportunidad laboral y profesional nueva, me ha puesto en el camino a alguien con quien soy muy feliz y puedo compartir mucho más que simples comentarios... y claro que todo esto me da miedo, porque no sé lo que pase a partir de ahora, no sé con certeza donde me ubicaré, no sé cuándo ni cómo podré ver a Inma... pero todo esto no me puede hacer mirar hacia abajo intentando discernir cuándo me voy a caer de esta realidad, sonrío yo también a la vida y no juego a predecir el futuro, sino a vivir este presente y lo que me depare después... ya se verá.
En yola hasta Playa Rincón


Playa Rincón

Catalogada como una de las cinco mejores playas del mundo

Luciendo el chinche peludo

Puesta de sol en El Cabito

Inma y yo

Las fotografías no hacen justicia

Pa que entre la cena...

Camino a La Playita

No es coña, se llama playa La Playita

Casi increíble



lunes, 17 de septiembre de 2012

Dando perspectiva a la nueva perspectiva... (2)

La decisión no ha sido fácil por todo lo que conlleva: el no volver a España cuando yo quiera, el plantearme mi vida aquí, aunque sea a corto plazo pero tengo que volver a rehubicarme en este país, el volver a alejarme temporalmente de toda mi gente, el renunciar compartir muchas cosas con los míos... Pero también he hecho un ejercicio de "perspectiva de futuro", de lo que supondría volver de nuevo a España en este momento: gastar el paro, quedarme en casa por miedo a no gastar mucho dinero, precios más altos de las cosas, incapacidad de encontrar trabajo o si encontrara algo posiblemente no sería en Valdepeñas, y marcharme a Madrid, Barcelona o Bilbao no deja de ser otra manera de volver a comenzar. Intentando ver el próximo año y pico por delante hacía balance con las dos perspectivas: si me voy para España habré gastado mi dinero, no habré podido sobreponerme económicamente al desastroso 2011, y habré hecho un par de cursos en los que seguir formándome; si continúo por Dominicana como mínimo tendré en mi currículum la experiencia laboral de una temporada trabajando en el extranjero en el sector que controlo, a penas sin haber percibido prestación por desempleo, continuando mi formación con algunos cursos a distancia que tengo en mente, recuperando en parte los ahorros mermados de estos meses de atrás y sin tener que desaparecer de la noche a la mañana de las nuevas realidades personales que estoy viviendo estos últimos meses y que me llenan y complementan.

La conversación con mi familia no fue mal, sabiendo que la noticia no era buena del todo, pero tampoco una sorpresa inesperada, me sentí reconfortado cuando enseguida comenzaron a darme palabras de apoyo y de entendimiento a mi decisión, tanto mis padres como mis hermanos. Todo eso ha sido muy importante para mí, ya que no sabía cómo dar la noticia y aunque siempre he partido del respeto a mis decisiones, soy consciente de lo que supone quedarse aquí un tiempo más. Con toda mi fortaleza y decisión, hubo un momento donde se me rompió la voz en la conversación.... hala Vicente¡¡¡ échate unas lagrimillas¡¡¡ pero no trascendió a más el "coitos interruptus", de hecho fueron mis padres los que me cambiaron de conversación para normalizar la historia (técnica que yo utilizo muchas veces en situaciones tensas).
Con Sonia y Lorenzo no me quedé mucho más tranquilo, les prometí compartir con ellos el día de su boda y ahora por elección mía no podré cumplir la promesa, ya que el viaje a España tendrá que ser para Navidad y no para el 3 de noviembre. Tenía urgencia de hablar con ellos, porque una vez dicho a mis padres, sé que la noticia se iba a extender y debía comunicarlo yo directamente. Lo solté un poco a bocajarro y a pesar de recibir una total comprensión a mi decisión, no me dio tranquilidad cuando colgamos... coño si ni siquiera les pregunté qué tal fue la cena con los amigos cuando les comunicaron la fecha de la boda¡¡¡¡ Supongo que la sensación fue porque tenía más prisa en decirlo y llenarme de justificaciones que en tener una conversación normal con mis amigos.
(Lorenzo, sé que esto lo leerás en algún momento y no hago esta reflexión porque vaya a ser así, sino porque necesitaba escribir de una vez todas las sensaciones de estos últimos días, porque me ayuda a poner orden a todo lo que tengo ahora por delante.)

Y a partir de ahora muchas cosas... dejar claro cómo voy a ayudar a las hermanas a partir de ahora, porque no las voy a dejar tiradas, haré con ellas como he hecho siempre con la ONG en España, darles la noticia a las comunidades con las que trabajo, intentar no dejar muchas cosas abiertas, aclarar dónde voy a plantar el huevo, volver a hacer las maletas y comenzar una nueva perspectiva desde la perspectiva que comencé en Dominicana.

Dando perspectiva a la nueva perspectiva... (1)

Tenía muchas ganas de tocar este tema en el blog y es que no lo he hecho antes por causas obvias. Debía dar perspectiva a la nueva perspectiva que se presenta y sobre todo quería hacerlo de la manera menos desacertada posible es decir, una vez tomada la decisión y clarificada en cuanto a condiciones y mi próximo viaje a España, debía hablar: con mi familia y después con Sonia y Lorenzo, por distintas razones pero por la misma.

Lógicamente desde que vine tenía claro que no iba a dejar escapar la oportunidad de intentar "vislumbrar" una posible oportunidad laboral en República Dominicana, ya que la situación laboral en España fue la que en gran medida me trajo aquí dándome la oportunidad de dar un nuevo enfoque, una nueva perspectiva a la apatía y desazón que me provocaba el no trabajar y el "no saber" qué pasaría con mi futuro a corto plazo. Así sabía que debía mirar nuevas oportunidades laborales en Dominicana.
A finales de agosto tomé la decisión de comenzar mi pequeño sondeo, ya que este es un país en el que todo va "al paso" y pueden pasar meses desde que alguien te dice que está interesado a que te puedan llamar. Pero asombrosamente en mi caso todo ha ido más rápido de lo esperado. A través de Melvin, quien me recogió en Punta Cana a mi llegada al país y a través de la hermana de mi amigo el catalán que conocí en el Camino de Santiago, hice llegar mi currículum a tres empresas, dos de las cuales se pusieron en contacto conmigo inmediatamente... vamos de un día para otro. Estaban muy interesadas en mi perfil y están en un momento en la empresa en la que necesitaban a alguien con experiencia en el sector del aluminio.
Una de las entrevistas era para una empresa aquí en Santo Domingo, que acaba de constituirse como sociedad, aunque algunos de sus componentes llevan ya muchos años en el tema de la construcción, les gusté bastante y me propusieron que incluso formara parte de su sociedad porque iba a ganar mucho dinero con ellos... dos frases que unidas no me terminan de cuadrar, porque ni tengo solvencia como para hacer frente a una sociedad y no soy amigo de ganar dinero rápido (maldita primitiva...). El caso es que después de varias citas canceladas por ellos, mañana vuelvo a verles y lógicamente les voy a decir que no de la manera más cortesmente posible, ya que este no es un país grande y nunca sabes qué te deparará el futuro.
La otra empresa es española, de hecho los días de la entrevista les vino muy bien porque el jefe (un valenciano) estaba en el país y así me podía conocer. Hice una entrevista muy tranquila, no tenía nada que perder y sí bastante que ganar (el tiempo aquí también me ha aportado mucha calma interior), les gusté bastante y tuvieron una deferencia que me llamó mucho la atención, porque me invitaron a Bávaro a conocer la empresa, así que así lo hice, pasándo un par de días en Bávaro y de camino de vuelta a Santo Domingo en La Romana. Conocí las oficinas, el almacén, el taller y las obras de Bávaro y La Romana, es más incluso me vi metido en una reunión con la propiedad (Barceló Hoteles) en un resort que tienen en La Romana. Me propusieron que necesitan informatizar el almacén y por supuesto optimizarlo, llevar un control de todo el material y accesorios que importan desde España, además de dar un giro al taller que tienen, pues no existe una figura "responsable". Todo ese trabajo creo que lo puedo hacer bastante fácilmente, ya que en España he hecho cosas bastante más complicadas, pero la urgencia que tienen (y creo que esta idea se les presentó después de conocerme) es en la obra de La Romana, porque están en plena época de ampliaciones y construcciones en los resorts.
Tras plantearme las condiciones que me parecieron buenas, en las que se incluye la vivienda y un viaje anual a España, y estar varios días pensando qué sería lo mejor, les he dicho que sí, así que el uno de octubre comienzo con ellos. Aún no tengo definido si comenzaré directamente en La Romana o tendré que irme de una vez a Bávaro, esta es la parte que más pereza me da, volver a hacer las maletas y plantar el huevo en otro sitio. Pero lo cierto es que tengo ganas de comenzar y ver qué tal me defiendo en esta nueva realidad que he elegido vivir.

martes, 11 de septiembre de 2012

Confuncio… ah no¡ Confundío


Hace mucho que no retomo el blog, y no es porque no tenga cosas que contar porque en realidad sí que son muchas, pero hasta que no les de forma no veo prudente el ir anotándolas y compartiéndolas.

Pero seguro que una pequeña chorrada (ahí va qué chorrazo¡¡¡¡) nos hace sonreir un poco.

El tema es que desde hace algunos meses estaba dándole vueltas a una percepción que tenía en la casa de las monjas. Para ir al grano y no darle más misterio, lo que ocurrió es que un día mientras estaba esperando que la lavadora acabase, me estaba echando un cigarro y paseando por la terraza donde lavo mis cosas, cuando al mirar hacia abajo donde las hermanas tienen un pequeño terreno dedicado a huerto, me di cuenta que había un montón de plantas de marihuana… ¡Joder con las monjas, qué callao se lo tenían¡ pensé yo, una de dos o las monjas tienen aquí sus “remedios” o alguno de los trabajadores de la casa tiene aquí su negocio. Pero claro, yo en mi cabecita que siempre va más allá, lo que realmente pensaba era en enterarme del propietario del plantal para pedirle unas cuantas plantas y volver a recordar ese fresco aroma a campo… jejejeje.
Después de unas cuantas investigaciones pregunté a uno de los trabajadores que tiene acceso al huerto, y haciéndome el tonto le pedí que me hablara de “las matas” como llaman aquí a las plantas, porque eso es otra cosa, aquí no existen cocoteros, ni vides, ni melocotoneros… aquí todo son matas: la mata de piña, la mata de guayaba, la mata de guineo, la mata de uva… . A ver que me voy de tercio jejejeje, el caso es que una vez en el huerto, ya noté que aunque las hojas sí que eran de marihuana, la planta era algo distinta, pero yo en mi afán de fumarme hasta los tronquillos de las jaras, pensé que eso se debía a que eran porque estamos en el Caribe. Pero mi chasco fue grande al enterarme de que no eran plantas de marihuana sino de yuca… que sí que está muy rica, pero no te la puedes fumar… vaya tela¡¡¡¡

Adjunto envío material gráfico para respaldar mi historia y no quede todo en fruto de mi ignorancia.


Hoja de la Yuka

Hoja de la marihuana


Marihuana procesada
Yuca cocinada